INFORMACIÓN SOBRE LAS CÉLULAS MADRE De manera natural, los tejidos del cuerpo a lo largo de la vida sufren un desgaste, del que se defienden desarrollando la capacidad intrínseca de autorenovarse. De no existir esta renovación, se reduciría considerablemente la esperanza de vida de los seres vivos.
Por otro lado, gran parte de las enfermedades que afectan al ser humano se basan en la degeneración y muerte de los distintos tejidos que conforman nuestro cuerpo.
Esta tarea de regeneración está encargada a las células madre que son las que tienen la capacidad de multiplicarse, generando nuevas células con iguales características, y de convertirse en cualquier tejido de nuestro cuerpo.
Así, de forma cotidiana, hay un proceso continuo de regeneración en el cuerpo humano: se curan las heridas, crece el pelo, se regenera la piel, se reponen glóbulos rojos y blancos en la sangre, etc., todo gracias a la acción de células madre.
Las células madre pueden clasificarse en dos grandes tipos: las células madre embrionarias, que se encuentran en el ser humano en estado embrionario, y las células madre adultas o procedentes de tejidos adultos, que son las que están presentes en el organismo en todas las etapas de su vida y en todos los tejidos de un individuo ya desarrollado (tras el nacimiento) y son las responsables de la renovación de los tejidos a lo largo de la vida.
Las células madre embrionarias no han obtenido hasta la fecha resultados positivos en tratamientos terapéuticos.
Las células madre adultas, o procedentes de tejidos adultos, se pueden encontrar en muchas partes del cuerpo: en la médula ósea, en el cordón umbilical, en la sangre periférica, en el tejido adiposo, en la piel, en el cerebro, en el hígado, etc.
Las más utilizadas con fines terapéuticos han sido las de médula ósea, aunque en los últimos tiempos están siendo muy utilizadas también las que provienen del cordón umbilical, por sus especiales características.
CÉLULAS MADRE DE SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL
La sangre del cordón umbilical (SCU) es una fuente excelente de células madre sanguíneas, que suponen una opción ventajosa de trasplante para tratar determinadas enfermedades de la sangre, por lo que presentan un gran interés a efectos de su preservación, porque:
- Son muy accesibles, pues la sangre del cordón umbilical se puede obtener en el momento del parto, sin riesgo ni dolor para el recién nacido ni para la madre
- Pueden conservarse criogenizadas durante décadas, manteniendo todas sus propiedades.
- Han sido utilizadas en más de 10.000 trasplantes en todo el mundo, de los que 500 se han hecho en España, para el tratamiento de enfermedades de la sangre, como leucemias, linfomas, etc.
- Tienen una gran compatibilidad HLA; total con el propio niño, y muy alta entre hermanos.
- No necesitan total compatibilidad, a la hora de un trasplante, como en el caso de las células madre de médula ósea.
- El nivel de rechazo en los trasplantes, debido a la enfermedad injerto contra huésped, es muy inferior al de otras células madre adultas, como las procedentes de médula ósea.
- La tasa de supervivencia en trasplantes entre emparentados es la más alta, superior al 70%.
Además de las células madre hematopoyéticas (las usadas para tratar enfermedades de la sangre), se guardan también las células mesenquimales que contiene la sangre de cordón umbilical.
Unas y otras amplían su posible aplicación en el campo de la medicina regenerativa, cada día más alentador, como confirman los más de 1.000 proyectos de investigación que se desarrollan a nivel mundial en la terapia con células madre adultas.
UTILIDAD TERAPÉUTICA de las CÉLULAS MADRE de la SANGRE DEL CORDÓN UMBILICAL
Es un hecho incontestable que preservar la sangre del cordón umbilical de un hijo recién nacido es de gran utilidad terapéutica, com Volver
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